|
Carta de Cuba, la escritura de la libertad |
|
|
COMENTARIOS DESDE CUBA LA ESQUINA DEL VICIO J.R.GARCIA, Carta de Cuba La Habana.- Prado y Trocadero ahora es la esquina del vicio. Muy cerca de la antigüa morada del autor de Paradiso, el asmático y fumador Lezama Lima, se puede comprar con cinco dólares veinte pitillos de marihuana o una pastilla de crak. Se venden al por mayor. La policía del barrio se ocupa que todo ocurra con tranquilidad. El punto de abastecimiento es un restaurante de comida árabe. El mismo sitio donde libaneses y palestinos se reunían para jugar dominó y tomar té amargo o escuchar danzas egipcias de ultratumba. Ahora Eusebio Leal convirtió el Club Arabe en un bar-cafetería donde acuden a refrescar los turistas que pasean por el Prado. En su patio morisco, de lozas azules y blancas y su fuente de luz donde alguna vez brotó el agua, decenas de cubanos, casi todos miembros de gangas, toman cerveza y wiskey importado de Canadá, custodiados por jóvenes policías venidos del oriente de la isla. Juan Venegas es uno de los mayombes. Un hombre duro, de rostro azuleado, que mira fijo a sus compradores. "Aquí todo es legal. Ya ves, tengo protección de los agentes"Son muchachos buenos. Se buscan diez o veinte dólares.Lo único que tienen que hacer es mirar y no mirar". Muchos se preguntan cómo es posible que en una sociedad controlada los vendedores de drogas andan de un lado a otro. La respuesta, al parecer, es la profunda corrupción en que está sumida la sociedad socialista de Fidel Castro. Ignacio Mendive trabaja de rastrero hace dos años. La rastra se quedó desmantelada. Un primo le dio un poco de marihuana a vender."Al principio tuve mucho miedo. A las dos semanas de recorrer Prado de punta a cabo vendí mis cigarritos" Después todo fue una rutina. Lo fundamental es conocer a los policías que colaboran contigo. Hay que "tocarlos bien. Pero te avisan cuando hay redadas". Muchos se imaginan que los turistas son los principales cliente de este lucrativo negocio. Para sorpresa de las autoridades, los nacionales - sobre todo jóvenes - resultan los compradores mayoritarios. "Esos chicos se buscan sus dólares, los sacan debajo de la tierra y vienen al Parado a buscar su mercancía. También la compran en las discotecas, como en el Salón Rojo del hotel Nacional o en el Café Cantante del Teatro Nacional", señala Lorenzo Alvarez, un estudiante universitario que tiene su "punto" en la escalinata del Capitolio. Según un informe del Ministerio de Interior consultado por Carta de Cuba, en los últimos quince meses el consumo de drogas y marihuana aumentó en mas de un cien por ciento. En los policlínicos de barrio se atienden un promedio de diez o doce jóvenes intoxicados por el uso de las drogas. Potencialmente, el consumo de bebidas alcohólicas entre la población juvenil ha disminuido en comparación con el consumo de estupefacientes. En un informe del Ministerio de Salud Pública se explica que el alcoholismo incidía en el 14 por ciento de la población juvenil cubana. La droga le sigue los pasos. El recinte operativo efectuado por agentes del Departamento Técnico de Investigaciones en la zona del Prado habanero - en el que fueron detenidos varios vendedores, incluyendo a miembros de la policía - no ha impedido la venta de marihuana y crakc en la famosa avenidsa de los Leones Habaneros. "Vamos a dejar limpio al Prado de vendedores de droga", explicó a Radio Rebelde Raúl Valdivieso, un capitán del departamento antinarcótico. Juan Venegas desde su cuarto con aire acondicionado ubicado en un solar pintoresco de La Habana vieja, se sonríe y susurra " Este negocio también es de ellos"La yerba y el polvo entran por las costas.Y ellos lo saben". Al parecer, "ellos" son el gobierno. El negocio de las drogas está echando sus raíces en Cuba. Quizás Prado y Trocadero no sea la única esquina del vicio en la isla..... Aquí encontrarás los comentarios que se publicaron anteriormente. Todos fueron escritos en Cuba.
|