Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

COMENTARIOS DE SEPTIEMBRE DE 2000

SE DISPARAN LOS PRECIOS

Por Mirna Reina, Agencia Pueblo Libre

La Habana.—En el curso del presente mes de septiembre se está registrando una tendencia visible del aumento de los precios en los comercios dolarizados, ya de por sí entre los más elevados de América Latina, y otras regiones del planeta.

Los alimentos que venden esas tiendas, denominadas oficialmente Tiendas de Recaudación de Divisas (TRD), en su mayoría conservas de importación, tienen precios cada vez más alto, lo que afecta a la población debido a la ausencia de alimentos frescos en el mercado en moneda nacional.

Pero donde el alza de los precios es aún mayor es en la ropa y el calzado, inclusive en las denominadas "tiendas deportivas", donde históricamente se vendían los productos más baratos.

La situación de los altos precios en los comercios dolarizados irrita fundamentalmente a las familias que reciben una pequeña ayuda en dólares de sus familiares en el exterior, ya que para la mayoría de la población, cuyos únicos ingresos son bajísimos salarios en pesos cubanos, la situación se torna crítica.

Actualmente la legislación de Estados Unidos al respecto dispone un máximo de 300 dólares trimestrales, o sea, 100 mensuales para la ayuda que los cubanos reciben. Esa cantidad esa hace un año más o menos suficiente para la supervivencia pero ya hoy no alcanza y debe tenerse en cuenta que algunos núcleos familiares reciben menos, y la mayoría, nada. 

ADIOS A UN LIDER DE LOS DERECHOS HUMANOS

Por Ohalys Víctores, Agencia Cuba Verdad

La Habana.—Jesús Yánez Pelletier, el hombre que en 1953 le salvó la vida a Fidel Castro, murió en esta ciudad en la tarde del lunes 18 de septiembre, de un infarto masivo, a la edad de 83 años.

Al velorio del luchador por los derechos humanos acudieron destacadas personalidades de la oposición cubana, entre los que se encontraban Migdalia Rosado, Maritza Lugo, Odilia Collazo, Elizardo Sánchez, Raúl Rivero, Gustavo Arcos Bergnes, las esposas de los prisioneros de conciencia Oscar Elías Biscet y Vladimiro roca, además de decenas de luchadores por los derechos civiles. Todos estrechamente vigilados por numerosos agentes de la Seguridad del Estado.

Al sepelio de Pelletier acudieron, además de sus deudos, decenas de opositores y activistas de los derechos humanos.

Elizardo Sánchez, de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional dijo que la despedida a Yánez Pelletier permitió que muchos cubanos se reunieran en torno a sus restos para decirle adiós, por la significación de su vida y obra.

Pelletier, tras cumplir 15 años en la prisión "La Cabaña" por divergencias con el régimen de Castro, se incorporó de inmediato a la lucha de los derechos ciudadanos de los cubanos y en contra del régimen totalitario de la isla.

Para Sánchez, Pelletier " fue una de las personalidades más relevantes en la historia política cubana en los últimos 50 años".

Jesús Yánez Pelletier era supervisor militar del penal "Boniato", en las afueras de Santiago de Cuba, al oriente de la isla, cuando Fidel Castro cumplía prisión tras asaltar el cuartel "Guillermón Moncada" en la madrugada del 26 de julio de 1953. El pundonoroso oficial impidió que las autoridades superiores de la prisión asesinaran a Castro por envenenamiento.

Julio Ruiz Pitaluga, ex preso político, que cumplió una pena junto a Yánez, en "La Cabaña", dijo que la muerte del líder de los derechos humanos de Cuba era una pérdida irreparable para la oposición por la sensibilidad y ética del dirigente.

La familia de Pelletier recibió decenas de mensajes de condolencias de relevantes figuras políticas internacionales, como el presidente checo Vaclav Havel, Lev Walesa, el arzobispo de Sudáfrica Desmund Tuto, y la viuda de Andrei Sajarov, Estela Bonner, entre otros.

 CAOS POR TARJETAS MAGNETICAS

Por Ulises Cabrera, Agencia Pueblo Libre

La Habana.—Una nueva medida del banco Central de Cuba está caotizando el cobro de los jubilados, cuyas míseras pensiones ascienden a 4 y 6 dólares mensualmente.

Para que no "estorben" con el cobro mensual de sus chequeras en las ventanillas de las agencias bancarias, lo que provoca prolongada filas en los primeros días del mes, la entidad estatal ha establecido en toda sus sucursales que se le entregue a los jubilados una tarjeta magnética para que puedan cobrar directamente en los cajeros automáticos computarizados.

La medida, en teoría, es correcta pero el problema radica que la mayoría que los ancianos jubilados, enfermos o artero escleróticos, jamás en su vida habían visto el teclado y la pantalla de un ordenador y ahora para cobrar tienen que responder a diversas preguntas que se les hacen desde la pantalla, y optar por variantes. Pero no es esto sólo.

Pero no es esto sólo. El pasado 1ro. De septiembre, al calor del mediodía, este reportero presenció una desorganizada fila frente al cajero automático de un banco de la céntrica calle Línea, en El Vedado, en la que los jubilados trataban de cobrar pero el cajero computadorizado les decía que "le corresponde cobra tal suma pero no ha sido situada en el fondo monetario en el banco". Los ancianos se desesperaban y aquello era el caos.

Al desconocimiento técnico del usuario se añadía la desorganización del banco. Después de múltiples esfuerzos, de 8 de la mañana a 2 de la tarde, ese día la máquina no pudo pagarles.

 HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

Por Ricardo González Alfonso

 La Habana.—Estoy en peligro. Sobre todo desde aquella mañana en que, después de leer el periódico, abrí el refrigerador y el congelador me engañó. Sospeché inmediatamente que era víctima de una conspiración. Corrí al cuarto, registré el escaparate, me asomé a la ventana, y confirmé mi conjetura.

No soy paranoico, sino objetivo, lo prueba mi confianza absoluta en la prensa cubana (en la del gobierno, en la única licita), claro está.

En un instante de debilidad ideológica recordé unos versos de "Suite de la muerte", del "poeta contrarrevolucionario" Raúl Rivero: "Acaban de avisarme que he muerto./ Lo anuncio entre líneas la prensa oficial". A mí, en cambio, me informó que la vida es hermosa, que el pueblo alcanzó el triunfo.

Pero no existe victoria sin derrotados y resentidos, por eso el refrigerador y el escaparate me traicionaron. Mas no son esos equipos electro-apóstatas los únicos involucrados. Mis muebles simulan estar raídos, el piso intenta hacerme creer que sus lozas están carcomidas, el techo exhibe falsas grietas y las paredes pretenden convencerme de que están despintadas. Incluso el espejo, que hasta ahora gozaba de credibilidad, me mintió, y me devolvió la imagen de un rostro demacrado.

Salí a la calle. El enemigo acechaba en cada rincón. El asfalto se enmascaró con un bache amplio y antiguo. Algunas esquinas se disfrazaron de basureros. Por supuesto, no tengo la menor duda de que aquellas moscas las envío la CIA.

Fui al agromercado. Los precios seguían altísimos, impagables. Hablé con el administrador. Me miró atónito y me dio la espalda. Sin dudas era un burócrata con pretensiones de pequeño burgués. Me dirigí a un hombre corpulento, con manos callosas; en fin, un proletario. Le dije la nueva buena. Su respuesta me desconcertó: "Oye, puro, deja la muela esa, que los teques son en las mesas redondas de la televisión".

La conspiración estaba muy extendida; pero no me inmuté. ¿Quién desconoce que la Seguridad del Estado lo tiene todo bajo control?

Me encaminé a la parada de la guagua. Allí se aglomeraban muchísimos agentes enemigos para que yo pensara que el transporte estaba malo; pero un comunista debe ser listo, así que simulé creerme aquella farsa y pregunté quién era el último. Los conductores de los ómnibus también le hacían el juego al imperialismo y se retardaban intencionalmente. En el primer carro no me pude ir, tampoco en el segundo; pero sí en el tercero.

La cantidad de apátridas era increíble. Iba comprimido en aquella guagua con ventanillas de cristal herméticamente cerradas. No recibía otra ventilación que el aliento del prójimo. "Debe ser un sabotaje", pensé, y continúe dispuesto a defender con mi vida las conquistas de la Revolución. Y como no hay mejor defensa que el ataque, le dije a un individuo que clavaba su codo mercenario en mi costillar patriótico: "¡A mi nadie me confunde. Lo mío es de Socialismo o Muerte!". "¡ Y que valga la redundancia!", me respondió aquel gusano. Fui a darle un tapaboca, pero en eso la guagua llegó a mi destino y me baje. Bueno me bajaron.

Me dirigí a un hotel muy bonito, de esos de lujo. Horror. No me dejaron hospedarme porque era cubano. Se trataba de una conjura internacional (en el asunto ya están metido no solo los yanquis, sino hasta los europeos). Le grité al gerente cuatro consignas revolucionarias, enarbolé mi periódico y llame a la policía. Me arrestaron.

Ahora estoy aquí. Más firme que nunca, pues no me importan los electro shock, y al más pinto le muestro mi verdad irrefutable: Léalo usted mismo: "¡ Cuba alcanzó un 7,7 % de crecimiento económico!" 

CUBA S.A.

Por Ricardo González Alfonso, periodista independiente

La Habana.—Los libros de historia deberían estar escritos en chistes. El humor refleja la realidad con una síntesis no apta para investigadores. ¿Quién lo duda? La verdad no cabe en ningún archivo pero sí una sonrisa.

Un cuento demuestra que la revolución cubana es como un semáforo. La luz roja significa la era pro soviética. La amarilla, la pro china, y la verde la pro dólar.

De esta lucha dialéctica y cromática quedan residuos. De la etapa roja persisten bastantes autos Ladas y Moskvich. De la amarilla las bicicletas Forever. ¿Y de la verde? Una sigla: S.A.

Para investigar las últimas incursiones en Cuba de esas dos letras, misteriosas y mayúsculas, seguidas siempre por sendos puntos, busqué en el directorio telefónico de Ciudad de La Habana. Horror. Sólo a la letra "A" corresponden 42 y ni la "Z" escapa. Allí está la "Zepol Marin S.A."

Calculé que entre la "B" y la "Y" existiría un número infinito de "eses aes", como si se tratara de una versión mercantil de las leyes geométricas. Opté por una selección rigurosa.

Pronto descubrí que la interrelación de algunos de esos nombres comerciales sugiere situaciones eróticas. ¿Se imaginan Alina International S.A. con Alonso Internacional S.A. en los Almacenes Universales S.A. durante un amanecer holding? Seguro que la cosa pasa de un Amistur-Cuba S.A.

En la "B" me sentí incómodo. Si bien es cierto que encontré el Banco de Inversiones S.A., el Banco Financiero Internacional S.A. y el Banco Metropolitano S.A., muchos parques cubanos están S.A., es decir: Sin Asientos.

En la "C" vi a CAPSA ( no confundirla con la caspa), sigla que significa Caribbean Producers and Suppliers S.A. También hallé la Caribe Internacional Tours S.A., además de la Caribemar Comercial Group S.A. y otras corporaciones con y sin S.A. Para colmo, procedente de las primeras páginas, aterrizó la Aerocaribbean S.A.

Sí, reaparecieron los descubridores del Caribe. O sea, los buscadores de especias, los recolectores de oro, y los conquistadores de nativas. Pero como los tiempos cambian, en esta oportunidad irrumpen sin la espada y sin la cruz. Les basta con la seductora "S" y la ambiciosa "A".

Omito la "D" aunque no está huérfana de la sigla de marras, y llego a la "E", letra inicial de ETECSA. Para el creador de ese nombrecito se trata de la Empresa Telefónica de Cuba, S.A. pero no para el humor popular que la rebautizó como Estamos Tratando de Establecer Comunicaciones... Sin Apuro... Y ya usted sabe: Vox populi, vox Dei.

En ese prontuario seudo capitalista me intrigó muchísimo el nombre de una compañía. ¿Cuál era el negocio de Horizontes S.A.?

Llamé por teléfono. La imaginación me engañó. No se trataba de la meta de los balseros, y aquella "S.A." no significaba "Salidas Arriesgadas".

Para terminar pronto el recorrido di un salto mortal y caí en la "T". En Triotur S.A. no me dejaron entrar porque era cubano y me mandaron a freír tuzas. Cuál no sería mi sorpresa al encontrar unos renglones después con la TU S.A.

Ya en la página 414 había llegado a una conclusión. Me la inspiró Voltaire, quien afirmara: "Si alguna vez ven saltar por la ventana a un banquero suizo, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar." Mi versión es: Si ven a un gerente comunista subir a un ascensor, salgan del edificio. Se derrumbará.

No piensen que exagero. El periodo especial, esta catástrofe con nombre bonito, demuestra que en Cuba donde está puesta la luz verde del chiste S.A. no significa Sociedad Anónima sino Socialismo Agónico. Y nada más.

POBRE DIABLO

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana.- Joel Iglesias, uno de los comandantes más jóvenes de la revolución castrista, hoy de 58 años, y que perteneciera a la columna de Ernesto Guevara, y que después ocupó el cargo de primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas a la fundación de ese aparato, perdió su vínculo con la cúpula del poder comunista y en la actualidad es un pobre diablo atrapado en las garras del alcohol.

Iglesias alcanzó el grado de comandante a los 16 años, a escasos dos de su incorporación a las huestes guerrilleras que en la Sierra Maestra luchaban contra el dictador Fulgencio Batista. Era por aquellos días el más alto grado del entonces "glorioso" Ejército Rebelde de Fidel Castro.

Hoy "El comandate olvidado" visita diariamente el bar "Heredia", en la intersección de Acosta y Heredia, en la barriada capitalina de La Víbora donde junto a sus antiguos admiradores consume una respetable dosis de alcohol, hasta donde sus menguadas fuerzas le permiten, mientras rememora con nostalgia y frustración los años en que su figura brillaba en los planos de la actualidad insular como un paladín de la juventud cubana.

Según trabajadores del centro el alcoholismo del ex comandate Joel Iglesias ya hace estragos en su salud y el héroe de aquella revolución traicionada muestra signos de deterioro físico, en tanto su aspecto personal lo proyecta como uno de los más deplorables menesterosos habaneros.

Su vida y su imagen ilustran, sin más palabras, las miles de existencias rotas por un sistema político que, por la fuerza y la represión, lleva 40 años convirtiendo a los hijos de la isla en parias en su propia tierra.

 LOS JÓVENES Y EL DESEMPLEO

Por Carmelo Díaz Fernández, Agencia Sindical Independiente

La Habana.- En Cuba, actualmente el desempleo hay que analizarlo en dos vertientes: una, el desempleo en sí, por falta de fuentes de trabajo, resultado de la ineficiencia del sistema; otra: el poco interés de los jóvenes por vincularse al trabajo debido a la escasa remuneración y el alto costo de la vida.

Con un salario de apenas 10 dólares al mes -equivalente a 200 pesos cubanos- resulta imposible cubrir las necesidades básicas para la subsistencia y a esto hay que agregarle que las ofertas de empleo sólo están dirigidas hacia la agricultura cañera y no cañera, servicios comunales, y construcción, entre otras, de muy baja calificación.

Para revertir esta situación es necesario que se le reconozca a los cubanos el derecho a la propiedad y a la libre elección de empleo, así como adoptar medidas para abolir el centralismo y toda forma de poder absoluto en la conducción de la economía y la sociedad, sin que la única motivación sean las órdenes. O sea, deslindar el poder político del aparato administrativo y económico del país.

El gobierno castrista debe disminuir los impuestos y restricciones sobre el trabajo por cuenta propia con el fin de que se transforme en el motor impulsor de las reformas económicas. Y para ello es preciso una legislación mediante la cual se permita a los campesinos independientes, trabajadores por cuenta propia y pequeños productores nacionales invertir en el país en la creación y constitución de pequeñas y medianas empresas de producción y servicios.

Cuba está necesitada de una reforma social, económica y política, que establezca un diálogo vivo y real entre todos los cubanos. Que se promueva una amplia apertura hacia el mundo democrático con medidas que garanticen el funcionamiento del mercado libre y se eliminen las barreras ideológicas y burocráticas que lo imposibilitan.

Sólo de ese modo se le puede garantizar a los jóvenes un futuro donde puedan desarrollarse sus capacidades intelectuales y técnicas, así como sus valores morales y sus conocimientos científicos. 

LA HORA DE LA COCINA

Por Graciela Alfonso, periodista independiente

La Habana.-Durante las últimas cuatro décadas la cocina cubana cambió drásticamente. Y no precisamente a favor del paladar de los isleños. La riqueza de las combinaciones de las culturas africana y europea, unidas al aporte asiático que caracterizaba nuestros platos, declinó sensiblemente. Como en otros aspectos de la vida cotidiana, la Revolución de 1959 se propuso variar los hábitos alimentarios del pueblo. El embargo norteamericano y el acercamiento de la isla a los países de la Europa del Este contribuyeron a este propósito.

El cese del comercio habitual, en el que Cuba adquiría arroz, bacalao, carnes saladas, conservas. etc. y la ineficiencia de la producción agropecuaria nacional impusieron un ritmo nuevo a la alimentación popular. Cuarenta años después las carencias persisten. Solamente una parte de los pobladores de la Perla de las Antillas tiene acceso a los ingredientes necesarios para elaborar comidas tradicionales.

El intento de las amas de casa para alimentar a las familias exige un elevado nivel de creatividad. Dos generaciones de cocineras desconocen el deleite de confeccionar una paella decorada con pimientos morrones, un estofado de rabo de res, el socorrido arroz amarillo con camarones secos y plátanos maduros fritos o la harina con manteca de cerdo acompañada de picadillo de carne, estos dos últimos platos reservados para las familias numerosas y de pocos ingresos en los años de la Republica.

Hoy día, el picadillo de soja, los huevos hervidos y el pescado en conserva ocupan el lugar de honor -aunque no el de preferencia- en la cocina durante los días de fiesta.

El diario comer está en dependencia de "lo que aparezca". El propósito inicial de la insurrección de Enero -entre otros - en palabras de sus líderes, fue "garantizar a todos los cubanos una alimentación abundante y balanceada", pero ese propósito quedó subordinado a los empeños internacionalistas, al deporte, la salud y la educación. Lamentablemente los resultados en todas las esferas dejan bastante que desear. Y según el decir popular, los fracasos más palpables son el desayuno, el almuerzo y la comida.

En estos tiempos, de cólera, frustración y miseria, los sectores no favorecidos -jubilados, obreros, profesionales, etc.- se ven obligados a "inventar", como hicieron sus madres o abuelas. A pesar del supuesto "crecimiento astronómico" de la economía cubana, en muchos hogares se utiliza la ralladura de calabaza a modo de puré de tomates. Se colorea e arroz con azúcar derretida o elaboran un pudín de pan sin huevos ni leche.

Mientras tanto, los turistas extranjeros y algunos nativos privilegiados degustan comidas autóctonas, elaboradas "con todos los hierros". Claro está, en restaurantes, hoteles y viviendas elites.

Triste y dramática la suerte y la vida de los cubanos en estos días de crisis.

¿DE QUE CRECIMIENTO HABLA, MINISTRO?

Por Oscar Espinosa Chepe, periodista independiente

La Habana.-Sobre el comportamiento de la economía cubana durante el primer semestre del 2000 informó recientemente Carlos Lage, secretario ejecutivo del Consejo de Ministros, en un programa de televisión.

Los datos aportados, todavía sin aparecer en la prensa escrita, revelan que en ese periodo el Producto Interno Bruto (PIB) creció en un 7,7%, algo sorprendente si se tiene en cuenta el plan para el año, que establecía un aumento del 4 al 4, 5.

Este impresionante incremento de la economía en modo alguno se refleja en las condiciones de vida de la población, mantenidas a un nivel muy precario y sin ninguna tendencia a mejorar. En adición, las cifras sobre lo realizado en determinadas ramas en ese lapso contradicen el crecimiento anunciado.

El turismo, la llamada locomotora de la economía del país, sólo se expandió en un 6 % habiéndose reconocido que en los primeros cuatro meses, o sea, en la temporada alta, las utilidades logradas fueron inferiores a las obtenidas en igual etapa de 1999. Debe resaltarse que en el plan de turismo las metas fijadas son alcanzar un 20% de incremento en la llegada de los visitantes y un 15% en los ingresos brutos. De modo que de lo anterior se desprende un sensible incumplimiento.

Respecto al azúcar, aunque con dificultades, se cumplió el plan al producirse 4 millones de toneladas. Pero no existió sobrecumplimiento. De acuerdo a lo expresado por Lage, hubo un crecimiento de la rama de alrededor del 18 % frente a un 7 programado, alegándose un notable avance en derivados de la industria azucarera. Cuestión difícil de aceptar teniendo en cuenta el relativo poco peso habitual de esas producciones.

En cuanto al crecimiento de la extracción de petróleo, ello estaba previsto en el plan por lo que resulta imposible que haya contribuido a la enunciada expansión del PIB.

Los indicadores macroeconómicos son el resultado del comportamiento de las diferentes ramas de la economía y, como se aprecia en la limitada información brindada, no hay absolutamente nada que explique el sorprendente aumento del PIB, cuando incluso existen fundadas reservas de que el propio plan se hubiera cumplido en el primer semestre.

A todo lo anterior debe agregarse el notable aumento de los precios del petróleo y la inestabilidad de las cotizaciones del azúcar en la etapa analizada, panorama agravado por el deficiente desarrollo del turismo. Esos factores tienen que haber acrecentado las tensiones en las ya convulsionadas finanzas externas y, subsiguientemente, en la economía en su conjunto.

Quizás la intervención de Lage estuvo destinada a crear cierto grado de confianza en la ciudadanía, muy preocupada en las últimas semanas por el cierre total o parcial de centros de trabajos y otras drásticas medidas dirigidas al ahorro de portadores energéticos. Algunos observadores estiman todo ello como el preámbulo de la agravación de una crisis que dura ya más de 10 años.

Con informaciones inconsistentes, nada relacionadas con las vivencias de la población ni la realidad económica, no se resuelven los problemas. Al contrario: podrían complicar aun más el escenario actual de la isla. Por otra parte, tampoco es el momento de esperar la aparición de milagros benefactores externos.

La nación requiere con urgencia cambios y apertura: la liberación de la iniciativa y la creatividad de los cubanos, sometidos durante tanto tiempo al más absoluto bloqueo de sus fuerzas vitales.

Esa es la verdadera vía para hacer frente a los agudos problemas que -todo hace indicar- se avecinan.

VIRGEN DE LA CARIDAD, MADRE DEL AMOR

 La Habana. La historia de esta isla está providencialmente unida al nombre de María. Ya en 1604, año en que apareció la imagen del a Virgen de la Caridad, en la bahía de Nipe, región del oriente de Cuba, la madre de Dios escogió un lugarcito entre las montañas y las palmas de esa zona, desde donde bendice a toda Cuba.

De aquella fecha a ahora, creyentes de todos los estratos del pueblo se han postrado ante su sagrada imagen. La virgen nos ha acompañado a lo largo de todos estos años, compartiendo con nosotros las alegrías y las penas.

No es de extrañar, entonces, que nuestros valerosos mambises

EL FRACASO DE UNA IDEOLOGIA

Por Clara Morales Martínez, periodista independiente.

La Habana. Con la celebración en Cuba de los días de las vírgenes de Regla y Caridad del Cobre, esta última patrona de la isla, templos por donde desfilaron en los últimos días miles de creyentes, se rompió el mito de un pueblo seguidor de una filosofía importada, impuesta por el gobierno.

Se confirmaba así lo que por muchos años de fervor religioso. A pesar de la crítica sostenida por las autoridades a las diferentes manifestaciones religiosas desde el inicio del proceso social castrista, el pueblo cubano no olvidó sus raíces y contra viento y marea mantuvo sus creencias e ídolos, incluyendo los sincréticos.

La Cuba de finales del siglo siente con júbilo el resurgir de un pueblo que orientado por su Santidad Juan Pablo II, en su visita de enero de 1998, pierde el miedo y reclama lo autóctono de su cultura.

Para el gobierno de Fidel Castro las celebraciones religiosas son reflejos del fracaso. Lo que pretendieron sembrar en la conciencia del cubano fue expulsado.

 UN OFICIO DE VALOR

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana. Desarrollar una prensa alternativa en esta de finales de siglo es un reto que se han trazado aquellos que bajo la hostilidad gubernamental han antepuesto la verdad y la razón a la seguridad personal.

El periodismo independiente es, de hecho, un duro oficio, por la sociedad totalitaria donde está inserto. Si se agrega la dificultad en la comunicación, al depender sólo de un teléfono, subordinado a los caprichos de los represores, la falta de recursos para ampliar el radio de acción, el temor de la ciudadanía para brindar una información, y el constante hostigamiento de la policía política, se puede hablar de un periodismo en el que se impone el valor de quienes lo ejercen.

El periodista independiente, que como tesoro acumula pobreza, y como arma un bolígrafo barato y un pliego de papel, deambula por las calles de la isla indefenso y solitario, con la razón como única divisa.

Ese hombre o mujer que desafía a las autoridades y desarrolla los gérmenes de una futura sociedad civil, es verdaderamente dueño de sus actos, se siente libre para difundir la verdad cubana y no responde a intereses ni se subordina a gobiernos ni partidos.

Tomó un camino plagado de dificultades, y en su justo avance por esa senda ve la posibilidad de un mañana mejor, aunque para ello esté en juego su integridad.

Para los que piensan que el periodismo independiente responde a una sola figura o dirección, o que ha decaído en los últimos tiempos, satisface informar que está equivocado: esta humilde pero incansable máquina echó a andar. Y es indetenible.

Su aporte a la historia de Cuba algún día tendrá que ser estudiada y servirá de ejemplo a los hombres y mu jeres de todo el mundo.

Si duro es el periodismo en la Cuba del principios del milenio, bochornoso es el de aquellos que no reconocen derechos y libertades. 

EL DESASTRE DE LA CAÑA

Por Ulises Cabrera, Agencia Pueblo Libre

La Habana.La industria azucarera cubana continúa estancada en el peor momento de su historia y nada parece indicar una posible recuperación en los próximos años.

En ello influyen la ineficiencia industrial, los bajos rendimientos agrícolas en la caña, la mala administración, los errores tecnológicos, la falta de estímulo a los trabajadores, y las obsoletas proyecciones estratégicas para la producción.

A sólo unos meses del inicio de la primera zafra azucarera del tercer milenio, entre los múltiples errores de la industria del dulce se destacan tres por su importancia y reiteración en los últimos años; primera: ruinoso rendimiento agrícola en la caña; segunda: bajas e inestables molidas en la industria; tercer: incapacidad para afrontar los deprimidos precios de los crudos en el mercado mundial, con un agresivo programa de desarrollo de otros derivados de la caña.

Los bajos rendimientos agrícolas se han hecho crónicos en la última década, inclusive en suelos con riego y con probada fertilidad, que en el pasado producían 100 mil arrobas y más por caballería (una caballería es igual a 13, 49 hectáreas ) hoy apenas alcanzan 30 mil o menos. En ello influyen deficiencias en las semillas, las fases de cultivo y el corte y alza, las demoras en el transporte.

Un ejemplo significativo está en la provincia de Villa Clara, ayer una de las mejores azucareras de Cuba y en 1999, con 45 grandes cooperativas cañeras, solamente tres de ellas produjeron 50 mil arrobas por caballerías y las otras apenas si alcanzaron rendimientos entre las 20 y 30 mil.

Según un estimado del Ministerio de la Industria Azucarera cada hora dejada de moler en los 111 centrales que participaron en la última zafra representó una pérdida de 119 mil 700 pesos. Nacionalmente se molió al 71% de la capacidad instalada, cuando el plan era del 80. Ello significó una pérdida global de 40 millones de pesos. Si se hubiera molido al 89 o al 90 %, lo que resulta perfectamente factible, se hubieran recuperado unos 100 millones de pesos. Si a esa cifra se añadiera lo perdido por bajo rendimiento industria, azúcar en la caña al llegar a la fábrica, y deficiente recobrado (azúcar que realmente se extrae), queda explicado lo mucho que hay que superar en el aspecto industrial azucarero.

Por último, el país había logrado en los años 70 avances en la industrialización de otros derivados de la caña. Pero el burocratismo y la negligencia, no sólo no lo impulsaron sino que abandonaron los existentes y hoy únicamente se fabrica alcohol común y ron.

La producción de tableros de bagazos, papel, levadura, cera, alcoholes especiales, alimentos para el ganado, fertilizantes y otros han desaparecido mientras otros países, grandes productores cañeros, como Australia, Brasil, Mauricio y México desarrollan nuevas tecnologías y explotan nuevos productos, entre ellos otras variedades de azúcar, más rentable. 

LANGUIDECEN CDR EN ANIVERSARIO

Por Yolanda Ramos, Agencia Puieblo Libre

La Habana. Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) fueron durante años una de las llamadas "organizaciones de masas" que el castrismo consideró como uno de sus puntales, ya que ejercía una cerrada vigilancia cuadra por cuadra e informaba sobre los vecinos a la policía política.

Con el decursar de los años los CDR se han ido desgastando y han perdido todo entusiasmo y los antiguos informantes ya han envejecido y han ido abandonado su labor de denuncia, que llegó a extremos de delatar a los que escuchaban una emisora extranjera o recibían correspondencia de Estados Unidos.

Hoy los CDR son una organización anémica, sus filas se han ido raleando y prácticamente la afiliación consiste en pagar la cuota mensual de la organización y poner la bandera nacional en el balcón de la casa, los días de celebraciones oficiales.

Si los cubanos no se dan bajas masivas de esa entidad es probablemente por temor a las represalias. Los días de las guardias nocturnas, trabajos voluntarios y otras "tareas revolucionarias" ya pasaron y hoy muchos de los mismos dirigentes de los CDR escriben cartas aduladoras a los parientes de Miami para que les envíen una remesa de dólares.

La dirección nacional de los CDR se prepara para festejar, con mucho ruido, el 40 aniversario de su fundación pero todo queda a nivel de la propaganda oficial, a través de los medios de prensa y la TV. Ya nadie se llama a sí mismo cederista ni se siente parte de la organización. Y los comités de base, durante meses y meses, no efectúan una sola reunión.

Pueden considerarse hoy como un fiel termómetro de la impopularidad del régimen comunista, que tras más de 40 años en el poder omnímodo se ha corrompido, desgastado y perdido toda credibilidad.

Hoy nadie ataca a los CDR pero tampoco los tiene en cuenta. Sobre ellos se ha extendido el silencio, la apatía y en el fondo la  

¿HAY REALMENTE RECUPERACIÓN ECONOMICA?

Por Aquiles Martínez, Agencia Pueblo Libre 

La Habana.— El discurso oficial por estos días ha enfatizado que se está registrando en el país una recuperación económica.

Tras la profunda crisis iniciada con el desplome de la Unión Soviética y los países satélites europeos, denominada eufemísticamente por el gobierno como “Periodo especial”, Cuba entró en una de las crisis económicas más severas de su historia.

Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministro afirmó recientemente que se habían alcanzado un 7,7% de crecimiento en el primer semestre de este año. ¿Esta imagen optimista es real o producto de la manipulación de cifras y hechos?

Según especialistas cubanos —e inclusive afirmaciones del gobierno— no es posible en estos momentos hacer un pronóstico, ni siquiera a mediano o largo plazo, de cuándo concluirá el llamado “Periodo especial”. Los índices de crecimiento que se ofrecen parten de la comparación del Producto Interno Bruto (PIB) y la economía en general, con el inicio de la década del 90, cuando la situación económico financiera tocó fondo, al nivel más bajo de este siglo. Y así cualquiera repunte por mínimo que sea queda magnificado.

Un aspecto fundamental es que cuando se habla de un 7,7% en el primer semestre se está tomando precisamente la mejor época productiva del año al registrarse la temporada alta del turismo (el único rubro en ascenso), los meses en que se realizan la mayoría de las cosechas agrícolas y el período de la zafra azucarera.

Un 7,7 % de enero a junio significaría alrededor de un 4% de acumulado anual, cuando se le sume el segundo semestre.

Cuando se habla sólo del PIB no se está considerando que los ingresos brutos del turismo se ven fuertemente afectados por la falta de una infraestructura productiva, lo que obliga a importar en divisas la mayor parte de los materiales de las inversiones en los hoteles e instalaciones. Ello nos indica que aproximadamente la mitad de las utilidades se fugan al exterior en las empresas mixtas. Y que más del 60% de los insumos hay que adquirirlos en divisas convertibles en el extranjero.

Además, casi la totalidad de la deprimida industria cubana tiene fuertes componentes, en partes y materia prima, importadas. Y en su mayoría no se producen los equipos sino que simplemente se ensamblan.

Un índice para tener en cuenta para una evaluación de la supuesta recuperación económica cubana es la desfavorable balanza de pagos, determinada por la supremacía de las importaciones de bienes y servicios sobre las escasas exportaciones, limitadas a unos pocos rubros de artículos primarios. También cuenta el incremento de la deuda externa y la no contabilizada depreciación de maquinaria, edificaciones, medios de transporte, tecnología obsoleta, etcétera.

Economistas cubanos y extranjeros consideran que no hay recuperación de la crisis económica. Pero aunque se registrara un pequeño crecimiento en la macroeconomía, este no llega a la población, que sufre desempleo, subempleo y salarios congelados, y uno de los más bajos niveles de vida del planeta.

Hoy en Cuba una exigua minoría de la nueva clase gubernamental o empresarial mixta tiene un elevado poder adquisitivo. Los que reciben remesas familiares del exilio de Estados Unidos y otros países del primer mundo sobreviven con estrecheces, mientras el pueblo vive en la miseria.

LECCIÓN DEL CASO PINOCHET

Por Reinaldo Cosano Alén 

La Habana.—El juez especial José Guzmán Tapia informó que el 9 de oct ubre próximo será interrogado Pinochet.

Ya antes, con 16 votos contrarios y cuatro a su favor, la corte suprema de la República de Chile había despojado al general Augusto Pinochet de su fuero parlamentario como senador vitalicio, y puesto automáticamente a disposición del juez que instruye el caso por graves violaciones de los derechos humanos. Aparece como responsable de conspiración y de ordenar la desaparición de 19 opositores políticos en la masacre conocida como la “Caravana de la muerte”.

          Han transcurrido varios años desde que Pinochet abandonó el poder al que llegó por la violencia. Gobernó con mano dura por casi dos décadas. Su provecta edad —84 años— no fue determinante en un sentido u otro en el proceso judicial. La justicia dio alcance  al general chileno, otrora dueño del País. Irónicamente para él, la carrera en contra suya ni siquiera comenzó en su país, donde por muchas razones continuaba siendo el “hombre fuerte”, sino en el extranjero, en Gran Bretaña; pero para que el sarcasmo resultara mayor no fueron los flemáticos  ingleses, sino los sanguíneos y temperamentales españoles los que hacen la petición de detención  con la que se inicia este largo pero persistente proceso judicial inédito en la historia, que viene a demostrar la repulsa  mundial contra los dictadores, quienes tampoco se podrán sentir seguros, de ahora en adelante, en parte alguna.

          Héroe para algunos, que lo consideran el salvador de la nación; dictador y asesino para otros, el caso Pinochet deja una lección perdurable: no es posible ya gobernar violando los derechos humanos. Terminó la impunidad de los déspotas.

          Cuando se desencadenó el proceso judicial ce celebraba la VIII Cumbre Iberoamericana en Oporto. Los gobernantes, reunidos en ese cónclave quedaron estupefactos por la noticia de la detención. Pero uno que le afectó la noticia más que a los otros. Ese “Uno” palideció y tartamudeó. Ese “Uno” desde entonces no puede dormir tranquilo.   

CARRERAS INALCANZABLES 

Por Clara Morales, periodista independiente 

La Habana.—El sistema de educación cubano ha impuesto en los distintos niveles de enseñanza parámetros de obligatorio cumplimiento para los educando, los que inciden directamente en la promoción de estos, incluyendo la posibilidad de alcanzar (o no) estudios universitarios, en dependencia de la evaluación académica y política del estudiante.

          En todo currículo de la primera enseñanza, media, técnica o superior está incluida la preparación política del individuo, su participación política, orientada hacia el apoyo del socialismo, y la vinculación a las tareas agrícolas como método “formador del hombre nuevo”.

El sistema de educación cubano, violador en esencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 26, conduce al estudiante por un camino plagado de ideología marxista, por una historia contemporánea cubana que resalta “las epopeyas” del gobierno actual, en tanto detracta todo lo que oponga al sistema, con lo que crea una mentalidad distorsionada de la realidad nacional.

El proyecto “Escuela en el campo” desvincula al estudiante de su núcleo básico, la familia, y esto incide negativamente en la formación de valores éticos y morales del ciudadano. El lema “Las universidades son para los revolucionarios”mutila las esperanzas de aquellos jóvenes que ven en la educación fuente de conocimiento y sabiduría pero sin mezclar esta con una premeditada educación ideológica y que no aceptan el trabajo impuesto como método educativo.

Para las nuevas jornadas de jóvenes estudiantes la universidad es un sueño inalcanzable.

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