Carta de Cuba, la escritura de la libertad

 

 

COMENTARIOS DE AGOSTO DE 2000

AGOSTO ES EL MES MÁS CRUEL

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana.—En el curso del periodo vacacional, y tránsito del verano, cuando la masa de estudiantes permanece a tiempo completo en los hogares, y por ser agosto el mes en que un mayor número de trabajadores disponen del descanso anual, se exacerba la crisis en la economía doméstica del hombre común.
Con un salario promedio de 210 pesos mensuales (alrededor de 20 dólares) los trabajadores se ven imposibilitados de cubrir los gastos que se multiplican en esta época. El alto costo de la vida en la Cuba de principio del siglo XXI es incompatible con la remuneración del obrero. Por eso, gran parte de esa población laboral se ve compulsada a negocios ilícitos o trabajos extras, no siempre permitidos por el férreo estado comunista.
Tratando de solucionar lo más elemental de los gastos familiares, hay que hacer verdaderas proezas para no morir de hambre. Los gastos fundamentales se consumen, en lo fundamental, en la alimentación, punto crítico de la sociedad insular.
Nada coopera a aliviar la carestía: precios exorbitantes, tanto en el mercado dolarizado como en la moneda nacional, bajos salarios, persecuciones de toda índole, y la escasez no tan sólo de los productos básicos al alcance de los bolsillos sino también el precio de la ropa, el calzado y el transporte, por sólo citar algunos tópicos.

AFECTACIONES POR ALTO PRECIO DEL PETRÓLEO

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana.—La subida en los precios del petróleo ha incidido negativamente en la cotidianidad del cubano que siente la escasez de combustible en el transporte y el alumbrado público, incremento en los “apagones” —cortes del fluido eléctrico—, que incluyen centros hospitalarios, y fábricas, con lo que lleva al paro forzoso a un número considerable de obreros.

Según informes recibidos, las industrias más afectadas son las de cemento y textileras, así como la agricultura, donde se siente el rigor de la escasez ala faltar el suministro de combustible necesario para las Cooperativas de Producción Agropecuarias.
El transporte público en la capital se mantiene crítico, sin recibir refuerzos durante el periodo vacacional. Y el del interior de las provincias ha decrecido alarmantemente.
Los apagones en la capital, que prácticamente habían desaparecido después de una crisis intensa a principio del 99, nuevamente hicieron su incursión en los diferentes municipios y aunque por ahora son de corta duración no perdonan ni las centrales telefónicas, a menos que éstas estén conectadas con la red internacional... que paga en dólares.
Mientras tanto, inexplicablemente, la noticia de que Cuba seguía exportando petróleo produjo en la ciudadanía otro bofetón de los muchos que ha recibido la sensibilidad ciudadana en los últimos 40 años.

PELIGROSO ALQUILAR UNA HABITACIÓN

Por Ulises Cabrera, Pueblo Libre

La Habana.—Ante la adversa realidad , y la creciente escasez de vivienda a lo largo y ancho del país, así como a la imposibilidad de sobrevivir con los actuales salarios congelados, el gobierno se vio obligado a autorizar el alquiler de habitaciones a los propietarios de viviendas, en 1988, mediante la ley 65, y la amplió por el decreto ley 171 de 1997.

Pero esa legislación tiene tantas limitaciones y zonas oscuras que quienes obligados por la miseria se atreven a arrendar unos metros de su casa encaran una vida de tensiones, vicisitudes, peligros y elevados impuestos.

Algunos alquilan por unos días una habitación a un visitante que llega del extranjero, y los más por tiempo indefinido a un cubano sin casa. En su mayoría la operación es en moneda nacional, aunque a veces se efectúa en los "benditos" dólares, y el pago al estado se hará siempre en la "moneda del enemigo".

Ciudad de La Habana, Varadero, Cárdenas, Santiago de Cuba y el resto de las ciudades cabeceras de provincia ocupan los primeros lugares en la renta de la vivienda. Más temprano que tarde todos los que alquilan sufren la indeseada y sorpresiva visita del inspector, apertrechado por "el soplo" del CDR o de un vecino "oficioso". Y con esa presencia llega la multa, la cancelación de la licencia y hasta la confiscación de la vivienda.

Informaciones oficiales obtenidas sobre la provincia de Matanzas indican que con sólo 1,438 arrendadores con licencia, en los últimos tres años se han impuesto 1,504 multas, más de una por cabeza, que ascendieron en total a un millón 335 mil 110 pesos y 68 mil 450 dólares. Se han suprimido más de 50 licencias y se ha confiscado una vivienda.

En la capital el monto de las sanciones debe ser varias veces superior al igual que nacionalmente. 

CUBA PARA LOS REVOLUCIONARIOS

Por Haydee Rodríguez, APLO

Santiago de Cuba.—Uno de los lemas que han vuelto a desempolvar los comunistas en el poder es "La calle es para los revolucionarios", de lo que debe interpretarse que únicamente tienen derecho a salir a la vía pública (y participar en "actos patrióticos" o demostraciones) quienes estén afiliados al dogma castrista.

Otra consigna "La universidad es para los revolucionarios" no sólo abarca los centros de educación superior porque ese concepto antediluviano ya se pone en práctica en todos los planteles: el que no sea un incondicional del sistema no tiene derecho a aspirar a nada.

Últimamente el férreo dogal de la ideología se impone, de manera más severa, en los centros de trabajo y de ahí los miles de desocupados que existen en el país "por no confiabilidad", es decir, por motivos políticos. Quienes no estén absolutamente identificados con el régimen no podrán optar, siquiera, por una plaza en la construcción o en los servicios necrológicos de cualquier funeraria.

"No es idóneo" es un término eufemístico para designar a los que no son "puros", mucho más si en el expediente laboral del sujeto aparece una breve anotación de la Seguridad del Estado, el partido o cualquier organización revolucionaria. Recuérdese que en la isla, desde que se ingresa en la primaria, todo cubano tiene un expediente que lo acompañará mientras viva.

No hay que ser un disidente pacífico o un opositor para estar estigmatizado. Conque no se asista a las reuniones programadas por el aparato ideológico, no se frecuente con puntualidad los trabajos voluntarios o simplemente uno se ausente de marchas o mítines de repudio, rendiciones de cuentas de la Asamblea del Poder Popular, y guardias nocturnas en los Comités de Defensa ya será suficiente para que las anotaciones se graben en su expediente. Y esos trazos del diablo le cerrarán las puertas del trabajo y los estudios.

De esas medidas de apartheid para los cubanos no está exenta la iglesia porque los agentes de la Seguridad del Estado están presentes en todas las misas y cultos, y allí toman fervorosas notas de los asistentes.

De la misma manera sucede con los medicamentos. Habitualmente los ciudadanos no adeptos al sistema comunista de la isla son despojados de cualquier envío de medicina que se les remita del exterior. La práctica no es nueva, desde luego: desde los 60 esa era una norma celosamente cumplida por los agentes de la policía secreta, sólo que entonces lo hacían con un poco de más pudor y ahora ya no les importa mantenerse en las sombras.

Si la calle, el trabajo, la educación, la medicina y hasta el sustento cotidiano es para los revolucionarios: ¿Por qué critican tanto, entonces, la Ley de ajuste cubano? ¿Le queda otra opción a este pueblo que no sea emigrar para no perecer? Los cubanos somos un pueblo perseguido, acosados y sin oportunidades.

Los pueblos hambreados un día pierden la paciencia. Y las consecuencias de esos abusos pueden ser imprevisibles.

A lo mejor un día de estos un opositor llega a un hospital y se le dice que la atención médica también es, exclusivamente, "para los revolucionarios". Ojalá que nunca estalle en la isla una explosión social.

¿Es posible el "perfeccionamiento"?

Por Ulises Cabrera, Pueblo Libre

La Habana.— En los últimos años el gobierno cubano viene desarrollando una activa propaganda sobre un supuesto proceso de perfeccionamiento empresarial y confecciona un progresivo padrón de élite de las entidades estatales que incluye en el plan.

En la realidad ninguna empresa ha logrado cumplir los parámetros, y especialistas locales consideran que aunque la planilla burocrática llegue a obtener óptima calificación, en la terca realidad económica continuarán fracasando porque el mayor obstáculo está en el sistema, que niega la propiedad e iniciativa privada, y la economía de mercado.

De acuerdo con la más reciente evaluación efectuada por la oficial Central de Trabajadores de Cuba (CTC) se han aprobado 1,423 empresas para transitar por el proceso y según los análisis efectuado sólo 439, apenas el 31 % han obtenido la "certificación" de su contabilidad, lo que frena la posible implantación del sistema. Por otra parte, según la propia CTC, de 325 entidades autorizadas a avanzar en el sistema han entregado el expediente 68 y únicamente 19 han sido aprobadas, apenas el 1%.

Tras ese galimatías del centralismo burocrático, lo concreto es que la contabilidad en esas empresas no controla nada, no impide errores, gastos alegres, fraudes y robos, y mucho menos sirve para fundamentar la toma de decisiones económicas y financieras. Una empresa eficaz, entre otros factores, debe ser competitiva, actualizada en su tecnología, estimuladora de la inventiva y la productividad, rentable y capaz de rentabilizar un índice adecuado de sus utilidades, además de poseer una contabilidad y auditoria idónea para lograrlo.

Ninguna de las entidades socialistas cubanas en "perfeccionamiento empresarial" están avaladas por esos atributos.

PROHIBIDO PESCAR

Por Osvaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana.—En la "Cuba del picadillo de soya" —conocido en la isla a partir del presente gobierno, instalado en el poder desde 1959— comer pescado fresco es un lujo.

Primero, porque no se suministra a la población por la canasta básica, estrictamente racionada, y segundo, porque su precio en el mercado paralelo —de usura— establecido por el Ministerio de Comercio Interior, y el negro (o clandestino) resulta impagable si se tiene en cuenta los salarios promedios de 210 pesos mensuales, alrededor de 20 dólares al cambio actual.

A pesar de poseer una plataforma insular rica en especies marinas, una cacareada flota pesquera estatal, y plantas procesadoras con moderna tecnología, el cubano promedio se tiene que conformar con un enlatado de procedencia chilena, que en la capital se distribuye mensualmente pero en el interior del país se vende cuando los dirigentes se acuerdan que el pueblo requiere ese alimento.

A pesar de la ineficiencia del sistema comunista, que no ha sido capaz en más de cuatro décadas de garantizar la alimentación a los millones de cubanos, hoy aumenta la represión contra los pescadores de orilla, que en la captura y venta encuentran el medio de subsistencia.

La fuerza de guardafronteras se ha convertido, de hecho, en represores, pues se dedican a detener, confiscar los avíos y el pescado así como multar a los pescadores, que sienten las costas como suyas, y toman el derecho de extraer de los mares parte de su riqueza. Parecerá increíble pero lasa nuevas generaciones de cubanos desconocen el pargo, la cubera, la cherna, la palometa, la aguja y el resto de las especies de escamas. Y para qué hablar de la langosta y la carne de caguama, cuyas capturas son "pecado mortal".

 

SE INCREMENTA CONSUMO DE DROGAS

Por Osvaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes

La Habana.—A pesar de los esfuerzos que realizan las autoridades cubanas, la cooperación internacional y la crítica por parte de una mayoría de la sociedad, el consumo de drogas crece constantemente dentro de la isla, particularmente en la capital y en los barrios insalubres.

La mariguana sigue siendo la de mayor utilización, que se puede adquirir por un precio entre 5 y 10 pesos. Otras de las drogas que ha tomado relevancia en la última década de este siglo aquí fue la cocaína, llegada a Cuba mediante "bombardeos" en el Mar Caribe, o introducida por turista.

La piedra, el hachís y el polvo son conocidos por los consumidores y un lugar preferencial tiene la "roca" (coca), a la que reciben en distintos barrios habaneros no como arma letal sino como "transportador al paraíso".

La calle Tenerife en su intersección con Sitios, en la barriada de igual nombre, es conocida por sus moradores y visitantes como "El eco de la piedra", por el alto consumo de esa droga. Pero los estupefacientes no sólo se mueven en los barrios marginales, sino que ya El Vedado y Miramar no están exentos del flagelo y su consumo se puede observar en las discotecas de barrio, lo que alarma a la población, principalmente a los padres de aquellos jóvenes (la mayoría) que no disponen de otra opción para el esparcimiento.

¿LA ESPERANZA DE LA ISLA?

  Por Pedro Crespo Jiménez, Grupo de Trabajo Decoro

 La Habana—Siempre hemos escuchado decir que el futuro de la humanidad se encuentra en la vida delos niños y nadie se atrevería a poner en duda esa aseveración.

Si alguien tuviera dudas, basta contemplar la chispa de inteligencia, cada día más extraordinaria, que descubrimos en las nuevas generaciones.

De esos menores nos sorprenden su sencillez e inocencia, su vivacidad y alegría, y de ellos es y será el futuro aunque los adultos nos afanemos en negarlo con nuestras actitudes absurdas, irresponsables y hasta irracionales.

Tal vez, al leer estas líneas, usted se pregunte a quién me estoy refiriendo cuando hablo de niños y niñas del mañana. Hablamos de los “dueños del futuro” y descubrimos una infinidad de testimonios que parecen afirmar todo lo contrario. Resulta que da acuerdo con los datos proporcionados por la UNICEF en su quincuagésimo aniversario, el futuro de nuestra humanidad tendríamos que ponerlos en manos de una infancia constituida por miles y miles de pequeños que han vivido esa etapa de su existencia en un clima de guerra.

Muchos de ellos han sido separados de sus padres y familiares, y condenados a vivir errantes y formando parte de alas columnas de desplazados que sin ningún reparo nos presentan los medios de comunicación, como si se trata de un espectáculo más.

¿Cómo es posible que la humanidad pueda dormir tranquila cuando los datos que re recogen aportan cifras escandalosas, como la de 140 mil niños que durante la guerra de Ruanda fueron separados de sus progenitores?

Si consideramos que el futuro de la humanidad está en los niños: ¿Cómo podríamos explicar el tráfico de menores en el escandaloso mercado de la prostitución y de órganos humanos? ¿Cuál será el futuro de una humanidad que sistemáticamente sacrifica a quienes son la inocencia?

En Cuba el ámbito en el que se desarrolla la infancia goza de pequeñas garantías y seguridades. No obstante no dejamos de encarar problemas. Particularmente con los niños de la calle, criaturas que apenas si alcanzan la edad adolescente y viven la mayor parte de su tiempo en la vía publica. Podríamos hacernos muchas preguntas, que suscitarían un extenso análisis. ¿ De dónde salieron? ¿Tienen familia? ¿Van a la escuela?

La respuesta no se hace esperar. Los niños de la calle no aparecen por arte de magia. Su origen está en la situaciones de desequilibro e inestabilidad social que hoy vive Cuba. Por ejemplo: familias con problemas de divorcio, violencia, alcoholismo, delincuencia, etcétera. A ello se suman los problemas económicos.

Los niños de la calle sí tienen familia. Y como ellos mismos alegan, sus allegados son la abuelita que los ha criado porque sus padres se separaron o se marcharon a otro país o simplemente no se ocupan de ellos. Fueron a la escuela en alguna oportunidad pero causaron baja por ínfimos rendimientos o necesitan una escuela especial o se han mudado de provincia y andan ilegales en tierra de nadie.

La calle es el lugar donde pueden realizarse. Estos niños los podemos encontrar alrededor de los comercios donde turistas y cubanos con solvencia económica gastan su moneda fuerte. O husmeando en un latón de “buena basura”, recopilando vasos y platos desechables o pidiendo unas monedas en las puertas de los hoteles para comprar algunas golosinas.

¿Podemos hacer algo por esos niños?

Martí, al escribir para los pequeños, dijo: “Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer; porque los niños son la esperanza del mundo, y queremos que ellos nos quieran y os tengan como cosas de su corazón...”

Que pena que los niños, aunque sean de la calle, tengan que decirnos: “Nosotros no tenemos esperanza en este mundo y nos olvidamos de querer. Ya no tenemos a nadie en nuestros corazones.”

Ojalá nunca olvidemos que la infancia es la forjadora del futuro.

  MANDAR EN CASA AJENA

 Por Manuel Antonio Brito López, Buró de Prensa Independiente

La Habana.— La ya insoportable y cotidiana intoxicación mental llevada a cabo mediante la demencial ofensiva ideológica que ha desatado el régimen, primero en su campaña para lograr el retorno del niño-balsero Elián González a la isla, y ahora para que el gobierno de Estados Unidos derogue la Ley de ajuste Cubano, parece ser a juicio de observadores el triunfo de la línea dura de los comunistas en le poder.

          Nunca antes en los medios masivos de información, controlados por el estado, se había propagado tantos infundios, calumnias, frases tendenciosas y ofensas personales contra Estados Unidos y los pacíficos opositores cubanos, y periodistas independientes, como las aparecidas en los últimos siete meses.

En toda esa grana madeja de información manipulada y distorsionada hay algo que llama poderosamente la atención: la cantidad de recursos empleados para desarrollar esa virulenta ofensiva propagandística, sin precedente en la historia de los 40 últimos años.

De forma histérica los voceros y plumíferos del régimen gritan y exigen que la Ley de ajuste sea derogada, por ser un texto que, según la cúpula comunista cubana, estimula las salidas ilegales de la isla.

¿Estarán tan enajenados los líderes cubanos en el poder que ya han perdido la perspectiva de la realidad creyendo que en el país todos los ciudadanos son “enanos mentales”? ¿Acaso pueden olvidar la circunstancias que dieron orígenes a esa ley, hace ya 34 años?

Si examináramos aquellos tiempos iniciales del triunfo de la revolución castrista, veríamos fácilmente que el éxodo masivo de la población, entiéndase, gente común, no militares del gobierno de Batista, ocurría no solamente hacia Estados Unidos sino a cualquier parte de América latina y Europa, sin que en esos continentes existiera ninguna ley que los amparase. Por lo que la motivación o imperativo para emigrar no estaba, ni está, estimulado por ninguna legislación foránea, sino por la pesadilla en que convirtió a la isla el régimen de los barbudos.

Hoy, estos olvidadizos señores que se hacen llamar periodistas tratan de hacer creer que la emigración cubana está motivada por razones económicas, firmemente estimulada por la Ley de Ajuste, que se usa, de paso, para buscar fricciones entre el gobierno de Washington y los países latinoamericanos.

Lo que soslayan los plumíferos es que en el caso de Cuba existe un régimen totalitario, donde cada ciudadano está despojado del más elemental derecho y sometido a una interminable lista de obligaciones para con el Estado.

Los métodos represivos del castrismo siguen siendo los mismos que se utilizaron desde el inicio. Aunque ahora, quizás, más refinados.

¿Cuál es el real motivo que compulsa al cubano a lanzarse al mar sin importarle perder la vida en el intento? ¿La Ley de Ajuste cubano o la brutal represión a la que es sometido por parte del régimen? Creo firmemente que si las autoridades gubernamentales estuvieran realmente preocupadas por la suerte que pudieran tener los que se lanzan a la temeraria aventura de atravesar el estrecho de la Florida en embarcaciones rústicas deberían en primer lugar ofrecer a los nacionales libertad plena. Un país donde el ciudadano común deje de ser tratado como persona de tercera categoría.

En fin, un país donde se pueda elegir en elecciones libres y transparentes el tipo de gobierno que en realidad quieren los criollos. Hágase esto y aunque existan mil leyes de ajuste, los cubanos no tendrían la imperiosa necesidad de buscar en tierras extrañas lo que se les niega en la propia.

Sería mejor que al menos lo intentara antes de tratar de mandar en casa ajena.  

  “ESTUDIAR” PARA POLICÍA

 Por Carmelo Díaz Fernández, Agencia Sindical Independiente

 La Habana.— Ser policía en Cuba es más ventajoso que ser médico, más que ser maestro, ingeniero o científico.

          Esa nueva “carera”, muy corta, y que no exige ni buena expresión ni grandes conocimientos, por cierto, ha relegado a todas las especialidades profesionales en la isla a un segundo o tercer plano.

          Los salarios que devengará un agente del orden, a partir, de su graduación están en dependencia de la efectividad con que reprima la población. Pero su sueldo siempre será superior a lo de cualquier otro profesional.

          Cualquier trabajador cubano, incluyendo los de más alta preparación, debe laborar hasta 30 años para recibir una chequera de jubilación con el 50% del sueldo devengado en esas tres décadas. Un policía, sin embargo, solamente con 25 años de servicio, tiene asegurado el 80% de los ingresos que percibió estando en activo, además de la posibilidad de un buen empleo por el cual devengará el cien por cien del salario de la plaza.

Conclusión: “Estudiar” para policía en la Cuba de hoy es un excelente negocio, que defiende, además, uniforme y pistola.

 LAS “SHOPERAS”: UNA NUEVA MODALIDAD

 Por Israel Picayo, Agencia Libre Cubana

 La Habana.—Como bien decían nuestros abuelos los dichos y dicharachos del argot popular siempre reflejan cierta sabiduría. Así el refrán “La necesidad hace parir mulatos...” se materializa hoy en la isla de mil maneras.

          Este es el caso del surgimiento de una nueva modalidad delictiva, perfectamente organizada por mujeres, que el ingenio popular ha bautizado como “shoperas”. Esas “trabajadoras” tienen sus bases de operaciones en las tiendas de venta de artículos en dólares, conocidas popularmente como “Shoppings”.

Mientras que una, elegantemente vestida, se pasea por la tienda para atraer sobre sí la atención de custodios y dependientes, otras, con vestidos anchos y preparados para la acción almacenan entre sus ropas todo objeto que pueda ser motivo de venta. Esas “soperas” pueden luego venderle desde un vestido, un par de zapatos hasta un paquete de pollo congelado, a la mitad de su precio oficial.

Como es sabido, el poder de la iniciativa del cubano es inagotable, máxime cuanto está compulsado por las necesidades. Y sólo acudiendo a mil argucias, trampas y violaciones de las leyes puede sobrevivir en una sociedad que le ha inculcado, desde la primaria, la mentira, la doble moral, en suma, el desprecio más absoluto por la propiedad ajena. 


UN 26 DE OPULENCIA EN EL PAÍS DE LA POBREZA

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes
La Habana.—En recordación al 26 de julio de 1953, día de la Santa Ana, 
cuando se atacaron los cuarteles “Guillermón Moncada”, de Santiago de Cuba, 
y “Carlos Manuel de Céspedes”, de Bayamo, con el objetivo de alzar en armas 
a la capital oriental, y que costó la vida a más de cien cubanos, hoy se 
convierte en fiesta, carnaval y gastos millonarios en una marcha por frente 
a la Sección de Intereses de Estados Unidos en esta capital.
Encabezada por Fidel Castro, el pueblo que de una u otra forma fue llevado 
hasta el área en cumplimiento de planes de “relleno”, exigió el cese del 
embargo comercial y de la guerra económica contra la isla. La movilización 
que incluyó residentes en zonas tan distantes como Alquízar, Quivicán, Nueva 
Paz, Artemisa, Santa Cruz del Norte y hasta de Matanzas ocasionó gastos de 
miles de toneladas de petróleo, dejó a la capital y provincia Habana sin 
transporte público pero cumplió su cometido: Lanzar al mundo la imagen de un 
pueblo que apoya al socialismo y su máximo líder. De un pueblo que asume la 
pobreza, sin derecho a réplica.
¿Qué hay realmente en la conciencia de cada desfilante? ¿Cómo se proyecta 
cada uno en la vida cotidiana ante la no solución de los problemas? ¿Cuántos 
aspiran a abandonar el país?
Las respuestas a esas interrogantes se conocerán cuando desaparezca la 
tiranía.
JUSTOS POR PECADORES

Por Oswaldo de Céspedes, Cooperativa de Periodistas Independientes
La Habana.—La multiplicación en la “Cuba socialista” del ejercicio de la 
prostitución a partir de la dolarización y penetración del capital foráneo, 
como medio de lucro para unas, y subsistencias para otras, ha hecho crecer 
las cárceles para mujeres y el trabajo del Departamento de Prevención del 
Ministerio del Interior.
	Pero no toda joven que transite por la ciudad en horario nocturno pertenece 
al “sindicato” del “jineterismo”. Y las equivocaciones por parte de las 
autoridades competentes tienen trascendencia social.
	A fines del pasado mes de julio, Yudisleysi Díaz Rico, de 18 años de edad, 
y residente en el municipio de Arroyo Naranjo, fue detenida en la playa de 
Guanabo cuando se disponía a regresar a su hogar.
	La joven fue conducida inicialmente hacia la unidad policial más cercana. 
Posteriormente fue trasladada a la cárcel “Villa Delicias”, en el municipio 
de La Lisa. Allí permaneció en una celda, por 48 horas, en compañía de 
prostitutas y otras mujeres de mala conducta social.
Antes de ser liberada a la joven le confeccionaron un “Acta de advertencia”, 
que le impide deambular por áreas céntricas y turísticas de la ciudad.
Díaz Rico hizo una reclamación al Ministerio del Interior por el maltrato 
recibido y la detención arbitraria, ya que no posee antecedentes penales y 
su conducta social es intachable. Pero no hay respuesta del organismo.
El absolutismo del régimen desprecia siempre los derechos individuales de la 
ciudadanía.
¿PELIGRA EL AGUA EN LA CAPITAL?

Por Aquiles Martínez, Pueblo Libre
La Habana.—En este verano de altísimas temperaturas, los habaneros sufren, 
entre tantos otros males, el de la falta de agua, no sólo para el ausente 
riego público de los numerosos parques y el decreciente arbolado de la vías, 
sino hasta para el aseo personal, el uso doméstico y calmar la sed.
Para colmo, dentro de ese panorama que en ocasiones recuerda el Sahara, ha 
surgido una tenebrosa inquietud: ¿Está en peligro por contaminación el 
escaso abastecimiento actual?
Las cuadrillas de la Empresa de Mantenimiento, construcción de Oleoducto y 
Reparaciones (EMCOR) avanzan en la instalación de los primeros kilómetros de 
turboducto, por el cual proyectan transportar el combustible especial para 
los aviones desde la refinería de petróleo capitalina, “Ñico López” hasta el 
aeropuerto internacional “José Martí”.
El problema está en que la conductora recorrerá bajo tierra los 39 
kilómetros que separan a la refinería de la base de almacenaje del 
aeropuerto, en cuyo trayecto hay ríos, calles, carreteras y líneas de 
ferrocarriles y lo realmente atemorizante: Cruza por tres puntos de la 
cuenca sur que abastece históricamente de agua a la populosa ciudad, de más 
de 2 millones de habitantes.
Obviamente, cualquier derrame accidental del combustible de alto octanaje 
contaminaría sin remedio el manto freático y La Habana se quedaría sin agua 
potable.
Ese peligro desvela lógicamente a los habaneros que por una vía u otra se 
han enterado del “último invento” oficial y rezan a todos los santos, 
católicos o afrocubanos, para que por una vez se imponga el sentido común y 
desistan del proyecto.
Muchos, además, se preparan para hacer pública su protesta.

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