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Después de Juanes
Por Yoani Sánchez, autora del Blg Generación Y, premios "Ortega y
Gasset" y "Maria Moors Cabot" de periodismo
Generación Y: Si vemos la presentación de este 20 de septiembre como el ensayo
general del concierto que algún día tendremos, entonces hay que felicitar a los
que participaron. Incluso si no hubiera otra y la Plaza retomara sus solemnidad
y su grisura, al menos esta tarde de domingo vivimos algo diferente. En un sitio
donde se ha sembrado sistemáticamente la división entre nosotros, Juanes –al
caer el sol- ha gritado “¡Por una sola familia cubana!”
Mañana amanecerá como cada lunes. El peso convertible seguirá por las nubes,
Adolfo y sus colegas tendrán otro día tras las rejas en la prisión de Canaleta,
mi hijo escuchará en la escuela que el socialismo es la única opción para el
país y en los aeropuertos nos seguirán pidiendo un permiso para salir de la
Isla. El concierto de Juanes no habrá cambiado significativamente nuestra vida,
pero tampoco fui a la Plaza con esa ilusión. Sería injusto exigirle al joven
cantante colombiano que impulse aquellos cambios que nosotros mismos no hemos
logrado hacer, a pesar de desearlos tanto.
Estuve en aquella explanada para comprobar cuán diferente puede ser un mismo
espacio cuando alberga concentraciones organizadas desde arriba o cuando cobija
a un grupo de personas necesitada de bailar, cantar e interactuar, sin la
política de por medio. Fue una experiencia rara estar allí, sin gritar una
consigna y sin tener que aplaudir mecánicamente cuando el tono del discurso
apuntaba que era el momento de ovacionar. Claro que algunos elementos sí se
parecían a los de cualquier marcha por el primero de mayo, especialmente la
proporción de policías vestidos de civil dentro del público.
Ciertos detalles técnicos resultaron incómodos. El audio no se escuchaba bien,
la pequeña pantalla que reproducía lo que ocurría sobre el escenario no se veía
en la distancia y la hora elegida era inhumana, por coincidir con los peores
momentos del sol. Por suerte se nubló después de las cuatro y los que estaban
atrincherados debajo de los pocos árboles se lanzaron a bailar con Orishas. Son
detalles a superar en la próxima presentación que hará Juanes en Cuba, esa donde
no abundarán las fallas técnicas y en la que sí podrán cantar los excluidos de
esta tarde.
Si vemos la presentación de este 20 de septiembre como el ensayo general del
concierto que algún día tendremos, entonces hay que felicitar a los que
participaron. Incluso si no hubiera otra y la Plaza retomara sus solemnidad y su
grisura, al menos esta tarde de domingo vivimos algo diferente. En un sitio
donde se ha sembrado sistemáticamente la división entre nosotros, Juanes –al
caer el sol- ha gritado “¡Por una sola familia cubana
Arriba (up) Carta de familiares a Juanes Paya escribe a Juanes Osvaldo Valdes sobre el concierto Una sola familia Yoani sobre el concierto
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